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miércoles, 14 de abril de 2010

Texto para ser publicado en papel que huela rico.

Como el arroz. Vente a la playa a jugar en silencio, el fuego no abarca tus columpios ni tus fotos invisibles, sí tus orillas tristes, tus textos equivocados, no, no hay jardines, no, tú creíste, nadie te dijo, nunca han habido jardines, no, aquí no vivía ningún abuelo.

Dejas estela de grasa en el piano, alguien pudo pensar que era un milagro, yo mismo hubiera muerto por tus dedos, no te voy a pedir que dejes de llorar, estoy cansado, llora si quieres, sé que no piensas en mí, sólo quiero que sufras, llora si quieres.

Que seas tú la risa desequilibrada del juego, ya lo sabías, por eso vienes, a romper el pecho. Sabía que iba a perder, por eso quise jugar, yo sabía que una noche los perro. Que los perros…
Querías una aventura mexicana ¿no?¿ Y a qué sabe Escocia a estas horas de la noche? ¿Huelen igual los libros nuevos? Déjame… sé que duele pero te hará bien, déjame… mañana estarás mejor, no, hoy no pasan películas mías en la tele.

Más bien polvo

He de leer, un libro nuevo que despierta encrucijadas.
Venezuela no es feliz, pero se entretiene cantando, hay algo en sus músculos que invita al llanto, de noche se cae como un suspiro, caracortada esconde la risa, hay que ser congruentes, tiene cara de malo, tiene cara de malo.
Ahí estás, oliéndote las axilas, pero luego dices que no, que no lo hiciste, ¿por qué chingados te da pena ser humana? Ser como no soñaste que serías, y eres tan radical como yo, o todo está perfecto, o tiene que destruirse, estallar en pedazos,
más bien polvo.
Quisiera morderte, a ti, no a él, a él lo muerdo porque no puedo morderte, a ti, pero despacio, no quiero sangre, sólo quiero lamerte un poco, saborear tu tejido, decirte que eres bella, y apretarte mucho mucho hasta desmayarnos.
Yo no te invento, eres más bien como una mujer centón hecha a partir de tu esqueleto, el que vienes a ofrecer, el que una vez me besó y luego no supo por qué lo hizo.

palabras para una tarde calurosa

Estabas destinada a ser tú misma
la piel del año se desbarata en sombra
a veces así como una niña.
Los huracanes nunca serán considerados
para una fiesta de etiqueta.
Dar celos y subir una escalera es algo que sucede
sin que te lo pida tu soborno ni la risa misma de tu carne.
A veces amanece y quisiera seguir durmiendo.
A veces amanece para extrañar las luces, para el olor a leña
venguémonos de las memorias, he preparado un par de indirectas
“hay cosas que no existen y aún así duelen”
“los peores presos son los que andan en la calle”
que sepan que también ellas se habrán de ir,
desnudemos el presente.
Déjalas que lloren, ya pedirán perdón o se irán gritando.
En casa de mi tía hay mandarinas
vámos.

viernes, 19 de febrero de 2010

7 Poemas. Alfadir Mireles Jiménez

Sed.

Extenderé pero no tanto mi mano
porque tengo sed.
En un chiste que contaron
estabas tú tomando agua
y había algo así como una serpiente
y un gorila que bailaba
no sé
sólo puedo recordar
que estabas tú tomando agua.


El que camina


Al hombre no le importaba tanto
era parte de su oficio
arrojó el cigarrillo
y echó a andar

Lupe descansa
él no sabe que está tras ella
ella finge que sueña
siempre es mejor fingir que sueñas
que confesar
los razonamientos cíclicos
las derivas
y los naufragios del silencio.

Un mal delirio
caricias mojadas se desprenden de sus zapatos
y así será
hasta que cruce en la esquina
y alguien lo mire asustado.


Tendido sobre un sitio que alguna vez estuvo habitado.


Tu promesa fue nunca prometer nada
la mía, el puro dolor.
tu boca tan ufana, siempre recién nacida
mi dolor, mi voz, mi dolor.

fuiste tú la arena que no quiero limpiar
y sigues escribiendo y tu boca nace en otro rincón
y sí soy yo el que llora en la arena
y quiere leer, quiere aprender a leer
para dejar de llorar.

uno de los dos inventó el silencio
anticipándose
qué soberbia
la de repetirse como si yo también hubiera nacido ya

ya sabes lo que soñé anoche
ahora quiero soñar lo de siempre
estoy yo y me como tus ojos.


Unos años después.


Un abrazo
el mismo abrazo pero de aquí hacia allá
esta noche no (no el abrazo, lo otro)
pero es que tengo frío.
Es hora de insertar una palabra en el poema
el gorila nunca falla
¿te imaginas que fuera otra cosa?
como un video rápido
y la imagen de una mano
y tom yorke en zoom out
¿te imaginas?
Hay una ausencia de ritmo
pero es que recuerdo tu obsesión por la leche
y me da risa
y a la vez, me parece tan femenino
que duele
todo
duele el todo y tengo sueño.

Algún día traerás una flor en la mano
y yo no sabré quién te la ha dado.


Casi con ganas de sonreír.

Te encanta abrir los ojos para verte bien, la fantasía de los ausentes, una cabeza gira en torno a sí misma o se desploma el cielo oscuro, el emperador ha muerto, pueden verlo reinar todavía, desde el viejo trono que queda en lo alto ya sin castillo, con un cuerpo de rey y una corona demasiado grande, reclinado como si fuera tarde casi con ganas de sonreír.



Hotel en Oslo

No te necesito
aquí está mi sueño sobre Oslo
un hotel al amanecer
pero un amanecer gris
las ventanas congelándose
y esas albercas en medios pisos
los elevadores grises
y los cuartos que llevan a otros cuartos que llevan a otros cuartos
que son el mismo cuarto
alguien se va a cambiar
y ha dejado la puerta abierta
entraré, no pasa nada
es sólo un sueño
te estás cambiando y nadie hace ruido
cuando voltea yo sigo ahí
estúpido, asustado, excitado
la invito a conocer la ciudad
es Oslo, todavía está amaneciendo
y nadie sabe cómo hemos despertado ahí.


Cuadernos sobre mi muerte.


La muerte de todos los hombres
es también mi muerte
todos los libros que se han escrito
me preparan para morir
Es cierto y lo sé.
Antes habré de atravesar tu silencio.